- Extraordinaria, hasta el momento, la serie de Los Borgia. Aunque por una parte esté basada en la novela de Mario Puzo -el mismo que escribió El Padrino, sí- , un buen libro que recomiendo , pero por tanto con un tono muy mafioso, y por otra parte la serie sea de producción canadiense-irlandesa (vamos, que los ingleses parten el bacalao, por lo que el tufillo antiespañol es notorio), la serie es, como ya he dicho otras veces, un buen muestrario de calidad argumental, gran guión, correctas interpretaciones, imágenes y secuencias preciosas y poderosas, bellos y suntuosos interiores, hermosas vestimentas, correcta ambientación pese a algunas licencias y buen gusto, muy en general. La antítesis de Spartacus, sin ir más lejos. Y que me perdonen de nuevo sus fans, pero no hay color, para mí.
- Y sigo sin encontrar mi sitio. O quizá sí haya sitio, pero ahora más que nunca pienso que necesito una salida. ¿Al extranjero? No. Aquí nadie abandona el barco. Debería irme a la Villa y Corte, a empezar de verdad de nuevo. La cuestión no es cuando sino cómo.
- Me gusta estar siempre ahí. Eso es realmente lo que hace bonita, fuerte, verdadera y duradera una amistad. La alegría es inconmensurable.
-Malditos pepinos y malditos alemanes. Nosotros los españolitos siempre igual de canelos. Pero no pasa nada. A agachar la cabeza.
- Y ahora, un paréntesis. Dejo de publicar por un tiempo indefinido. Puede ser mucho o poco. Hasta más ver.
Tuesday, May 31, 2011
Subscribe to:
Post Comments (Atom)
0 comments:
Post a Comment